viernes, 3 de octubre de 2008

Nieva sobre nosotros mismos


Y no es que sea malo, todo lo contrario. Nieve, para mí, es sinónimo de placer y alegría. La ilusión de la aventura, el hacer piña con mis hijos, establecer complicidades difíciles de crear en la cotidianidad. Restan menos de 50 días para el inicio de la temporada, vamos calentando motores, afilando ilusiones. Llegan noticias de las primeras nevadas en los Alpes, ver las imágenes de web-cam y los ojos te hacen chiribitas. Espero que esta temporada que empieza sea larga y placentera, regalándonos ese anárquico presente que es la nieve.

La crisis que nos llega


¡Sí...crisis¡. Pero como decía Supertramp: Crisis ¿qué crisis?. De ideas, que no sea, de ilusión tampoco, de alegría ¡no por Dios¡. Al fín y a la postre, se es por Dinero....hay cosas más importantes en la vida.